Los días que hemos pasado en Muang Sing, una pequeña ciudad al norte de Laos y a 12 km de la frontera con China, nos han permitido descubrir en bicicleta multitud de aldeas pertenecientes a diferentes etnias, tales como los Akha, Tai Lue, Hmong, Yao, etc.
En uno de esos días de ruta nos detuvimos en Houaykhaem, donde sus gentes nos invitaron a almorzar diferentes platos (alguno de ellos muy exóticos) y a brindar con whisky de arroz. Algunos de sus vecinos también se atrevieron a hacer de fotógrafos improvisados, lo que se tradujo en momentos muy divertidos repletos de risas.
A lo largo de todas las visitas hemos podido constatar la riqueza cultural que envuelve a esta zona geográfica, observando como transcurren los días en este rincón del mundo, además de la amabilidad de la que hacen gala todas sus gentes. En resumen, hemos descubierto aspectos de este país que lo hacen especial para la gente que lo visita.
Viajando por el sudeste asiático...
sábado, 15 de diciembre de 2012
Muang Sing (Laos)
viernes, 14 de diciembre de 2012
Nong Khiaw (Laos)
Desde Luang Prabang nos dirigimos hacia el norte. Esta vez decidimos cambiar el bus por un barco para ir subiendo río arriba. Nos esperan siete horas de travesía por lo que nos llevamos provisiones para el camino. El recorrido en barco se hace muy ameno y van pasando las horas sin darnos cuenta. A un lado y a otro del río podemos ver algunas aldeas, gente pescando y a muchos niños jugando.
Llegamos a Nong Khiaw por la tarde. Es un pequeño pueblo con muchas guest house rodeado de montañas.
Al día siguiente decidimos alquilar unas bicicletas para recorrer los alrededores. A pesar del intenso calor recorremos unos cuantos kilómetros por pistas de tierra visitando algunas aldeas. Descubrimos el verdadero Laos. Todas las casas son de madera y no hay luz ni agua corriente. Esta gente es capaz de vivir con muy pocas cosas. No tienen casi nada pero se les ve felices, siempre sonriendo y muy amables.
De vuelta en Nong Khiaw nos encontramos con Peio Ruiz Cabestany (exciclista profesional) que esta viajando en bicicleta por Laos y Vietnam. Durante la cena charlamos con él e intercambiamos experiencias de nuestros viajes.
Luang Prabang (Laos)
Cuando entras en Laos da igual que vayas en una especie de furgoneta con tantas plazas como gente y sacos de arroz quepan en ella, ni que hayas tenido que pagar un dólar y medio de más sin saber por qué en la tranquila frontera, etc, porque el paisaje de montañas verdes, aldeas en la carretera y su gente hacen que entres en un estado de felicidad en el que todo lo demás no importa.
Primera parada Luang Prabang, una ciudad que fue capital de Indochina, rodeada por el río Mekong y llena de wats protegidos por la Unesco. Pero, como dice Benito "esto no es Laos", porque si no fuera por la gente local bien podríamos imaginar que estamos en algún pueblecito de Europa, no sólo por la cantidad de turistas o la arquitectura sino también por los precios de las cosas. En los tres días que pasamos en Luang Prabang alquilamos unas bicis para desplazarnos y explorar los alrededores. Pasamos momentos muy divertidos en el cole de una de las aldeas que visitamos, donde los niños nos perseguían para que les hiciéramos y enseñáramos fotos, también vimos el atardecer en el Mekong, madrugamos para ver como las calles se tiñen de naranja al amanecer cuando un desfile de monjes budistas sale a las calles para pedir limosna, fuimos de excursión a la cascada Kuang Sing, y nos volvimos locos comprando en el mercadillo nocturno donde, por poco dinero, nos pusimos las botas en un buffete libre y degustamos todo tipo de baguettes, creps y batidos de fruta. :-P. Y es que de vez en cuando también se agradecen esas pequeñas cosas que nos recuerdan a occidente.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Dien Bien Phu
Antes de abandonar Vietnam elegimos al azar el pueblo de Muong Lay para perdernos, y aunque no tenía ningún atractivo turístico (más bien fuimos nosotros la atracción) pasamos una tarde con una família que nos invitó a su casa y con quienes jugamos al pictionary para poder comunicarnos. La última parada fue Dien Bien Phu pueblo fronterizo con Laos.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Sapa.
Sus calles están llenas de restaurantes, agencias de viaje y tiendas de ropa; hay peajes en cada una de las salidas del pueblo para que el turista que quiera salir a disfrutar de un paseo tenga que pagar un ticket y las mujeres y niñas Hmong y Dao (étnias más frecuentes) se han convertido en vendedoras ambulantes que te acompañan todo el camino repitiendo una sóla frase "buy me something".
Así que, una vez aquí, hemos decidido aventurarnos por nuestra cuenta por las montañas buscando la esencia del lugar, alejarnos de los tours turísticos y, ya de paso, saltarnos todos los peajes que hemos podido. Mapa en mano hemos hecho senderismo atravesando ríos y caminos donde el barro nos llegaba a los tobillos, pasando por aldeas donde sus gentes, a pesar de no hablar el mismo idioma y con sólo la expresión de su cara, seguro se preguntaban "¿dónde vais almas de cántaro por este lugar?" Además, como maestros que somos nos hemos metido en todas las escuelas rurales que nos hemos encontrado al paso haciendo un estudio de los diferentes juegos populares de la zona.
Ana, Jorge y Benito.
Bahía de Halong.
Aún así, esta maravilla natural, con sus más de tres mil islas, no deja de cautivar al viajero.
La ruta la iniciamos cogiendo el barco, en el que pasaríamos la primera noche, para hacer un recorrido, incluyendo la práctica de kayak, hasta llegar frente a la isla de Cat Ba.
Al día siguiente visitamos el parque natural de la isla y nos alojamos en el hotel que habíamos contratado. Y sin perder un minuto decidimos acercarnos hasta el puerto para contratar por nuestra cuenta una pequeña embarcación que nos llevase por algunos de los poblados de pescadores que se esconden entre las pequeñas islas de roca caliza, y acabase en la Monkey Island, donde subimos hasta la cumbre más alta para divisar unas preciosas vistas.
El tercer día, y último día, volvimos al barco para que nos devolviese a tierra y emprender el regreso a Hanoi para coger el "sleeping bus" que nos llevase hasta Sapa, al norte del país.
Ana, Jorge y Benito.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Hanoi.
En Hanoi hemos paseado por sus callejuelas y nos han alojado en una casa con gente de aquí, coincidiendo también con Sergi y Ester, que también estaban recorriendo el país.
Una de las noches nos invitaron a una fiesta en la azotea, donde pudimos conversar entre chupito y chupito de licor de arroz.
Por último, y después de contratar nuestra excursión a la Bahía de Halong, pudimos asistir a una obra de marionetas de agua en la cual explicaban diversos aspectos sobre la vida cultural de Vietnam.
Ana, Jorge y Benito.















































