Todavía se pueden encontrar islas perdidas en el océano Índico donde sus gentes te traten como uno más; donde por la mañana, cuando los gallos le dan la bienvenida a un nuevo día, le des la vuelta a la isla corriendo por sus magníficas playas, y después de que te sirvan amablemente el desayuno, te vayas de pesca con algún lugareño para que al mediodía te cocinen ese mismo pescado para comer; donde puedas bucear con tortugas marinas gigantes y ver como el sol se pone detrás de un volcán; donde ya por la noche, vayas a cenar al único sitio donde sirven comida regional y acabes el día escuchando a un grupo de gente tocando y cantando junto a una hoguera, en la orilla de la playa, mientras uno se bebe la última cerveza y participa en el evento aún si conocerse el repertorio.
Lugares que descubres y en los que automáticamente formas parte de la vida cotidiana, donde puedes ver a gente pescando a la luz de las velas tumbados en un sillón bañado por la marea, introducirte en el mar y ser parte de una gran acuario con miles y miles de especies de peces que jamás habías visto o vivir en directo como un lagarto caza a una cucaracha para comérsela. Donde nadie ni nada tiene horarios, excepto el único supermercado que existe, y donde, mientras oscurece, te puedes sentar en un "garito" a tomarte un zumo de frutas, escuchando chill out a la luz de las velas y, por ejemplo, escribir esta crónica.
Ese lugar es la isla de Gili Air en Lombok (Indonesia).
Jorge, Ana y Benito.
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como k un solo super???? no hay seven eleven alli??? jeje. un besito a los 3. amparo
ResponderEliminarBenito i Brothers!! Que guay!! totes les fotos ens agraden i ens feu una goleta quan les veiem.
ResponderEliminarContinue disfrutant trio.
Besos.
Pilar Benilloba